Paul Ehrlich fue un eminente investigador médico alemán, ganador del premio Nobel de Fisiología o Medicina en 1908, junto con Iliá Mechnikov. Nació en Strehlen, Prusia, actualmente Strzelin, Polonia, el 14 de marzo de 1854.  Se casó con Hedwig Pinkus, hija de un próspero industrial textil, quien lo apoyó económicamente y así hizo posible que Ehrlich pudiera dedicarse exclusivamente a la investigación. La pareja tuvo dos hijas, Stephanie y Marianne. 

Paul Ehrlich, después de cursar la escuela primaria, entre 1864 y 1872, realizó sus estudios secundarios en la escuela Maria Magdalenen Gymnasium, en Beslavia. 
En la escuela, se hizo amigo de Albert Neisser, quien más tarde se convirtió en un famoso bacteriólogo y médico. Cuando todavía era escolar, inspirado por su primo Karl Weigert, que era dueño de uno de los primeros micrótomos, quedó fascinado por el proceso de tinción de tejidos mediante sustancias colorantes para su observación microscópica. Conservó ese interés durante sus posteriores estudios de medicina en la universidad. 
Empezó sus estudios universitarios en la Universidad de Breslavia en 1872 y, a continuación, pasó tres semestres en la Universidad de Estrasburgo. 

En 1874 regresó a Breslavia, donde completó sus estudios médicos, con la excepción de un semestre que pasó en 1876 en la Universidad de Friburgo en Brisgovia. y realizó su semestre final, en la Universidad de Leipzig, en 1878, año en el que se doctoró con una tesis sobre la teoría y práctica de la tinción histológica.
A él se debe la demostración de la existencia de la barrera hematoencefálica, al tintar con anilina la sangre de un ratón y demostrar que esta sustancia no tintaba el cerebro. 

De 1878 a 1887 trabajó en el hospital Charité, en Berlín, a las órdenes de Friedrich von Frerichs, uno de los fundadores de la patología experimental, centrándose en histología, hematología y técnicas de tinción.

El 24 de marzo de 1882, Ehrlich asistió a una conferencia de Robert Koch sobre la tuberculosis, en la que este dio a conocer el descubrimiento de su agente causal. A continuación, Ehrlich mejoró el método para teñirlo y mostró los resultados a Robert Koch en 1882, momento a partir del cual se hicieron amigos. 

Completó su formación clínica en la prestigiosa escuela de medicina y hospital universitario Charité de Berlín.

En 1887, fue nombrado profesor asociado en la cátedra de Medicina Interna de la Universidad de Berlín.

Ehrlich viajó a Egipto y a otros países en 1888 y 1889, en parte para recuperarse de la tuberculosis, enfermedad que había contraído en el laboratorio. A su regreso, estableció un pequeño laboratorio privado, donde trabajó durante dos años, y abrió un consultorio médico privado. 

En 1891, Ehrlich fue invitado por Robert Koch para que se integrara al personal de su Instituto de Enfermedades Infecciosas en Berlín, el cual era el instituto de microbiología más importante del país. Allí trabajó junto con Koch y Emil Adolf von Bering para estandarizar el proceso de producción del suero contra la difteria. 

En 1896, fundó el Instituto para la Investigación y Ensayo Serológicos, del que fue su primer director, establecido para someter los sueros a ensayos de calidad y eficiencia. 

En este laboratorio, Erlich desarrolló diversos métodos de tinción de los tejidos con anilina para estudiar las reacciones microquímicas de las toxinas. Una de sus mayores innovaciones consistió en el uso de diferentes tintes, como el azul de metileno y el azul de indofenol, como tintes selectivos para diferentes tipos de células. 

En este sentido, fue el primero en investigar las vías del sistema nervioso mediante la inyección de azul de metileno en las venas de conejos vivos, obteniendo extraordinarios resultados experimentales al tratar con un derivado azoico a animales que sufrían la enfermedad del sueño. 
Realizó diferentes tinciones de muestras de sangre, procedimiento con el cual hizo posible distinguir entre diferentes tipos de células sanguíneas, lo que llevó a la posibilidad de diagnosticar distintas enfermedades sanguíneas. 

Hizo una contribución decisiva en el campo de la inmunología con el mejoramiento del suero inmunológico desarrollado por Emil von Behring para combatir la difteria. Con este mejoramiento, Ehrlich hizo posible crear un suero con un efecto antitóxico óptimo. 

Además, concibió un método terapéutico para la normalización de estos sueros. 

En 1899, su instituto se trasladó a Frankfurt y pasó a llamarse Instituto de Terapia Experimental, con Max Neisser como uno de sus colaboradores más importantes. En dicho instituto, entre los científicos extranjeros invitados que trabajaron con Ehrlich, hubo dos ganadores del Premio Nobel: Henry Hallet Dale y Paul Karrer. 

En 1906, Ehrlich se convirtió en director de la Casa Georg Speyer, en Frankfurt, una fundación de investigación privada afiliada a su instituto. 

En 1908, recibió el premio Nobel en Fisiología o Medicina, junto con Iliá Méchnikov, por sus contribuciones a la inmunología. 

Entre sus trabajos se cuenta, junto con Sahachiro Hata, el desarrollo de una técnica precursora de la tinción de Gram para los ensayos con bacterias.

En 1909, descubrió el primer fármaco dirigido contra un patógeno específico, junto con el químico Alfred Bertheim, al que en principio denominó “606”, número relacionado con los 606 experimentos realizados. Fue lo que él llamó “bala mágica” o Salvarsán , que es la arsfenamina, una preparación de arsénico empleada en el tratamiento de la sífilis, que en ese momento era una de las enfermedades infecciosas más letales de Europa, y del Neosalvarsán, que es la neoarsfenamina. 

Con el empleo de estas moléculas se inició el concepto de quimioterapia. 

Este instituto, del cual fue fundador y primer director, se conoce desde 1947 como el Instituto Federal de la Nación Paul Ehrlich y es un centro de investigación y regulación médica, dedicado a vacunas y biomedicinas. En su honor, fue bautizado un género de bacterias, Ehrlichia, perteneciente al orden Rickettsiales. 

Su principal contribución a la medicina fue la teoría de la inmunidad de cadena lateral, que establece una base química para explicar la especificidad de la respuesta inmunológica. Esta teoría sostiene que las células tienen en su superficie moléculas receptoras específicas que solo se unen a determinados grupos químicos, con los que presentan afinidad. Este mecanismo sucede también con las toxinas, con las que se combinan para producir cuerpos inmunes capaces de combatir la enfermedad producida por las moléculas de toxina.

Si las células sobreviven a esta unión, se produce un excedente de cadenas laterales, algunas de las cuales son liberadas a la sangre en forma de antitoxinas circulantes, lo que hoy son denominadas anticuerpos.

Ehrlich sufrió un derrame cerebral y murió el 20 de agosto de 1915 en Bad Homburg. Fue enterrado en el antiguo cementerio judío en Frankfurt.

El emperador alemán Guillermo II escribió en un telegrama de pésame: "Yo, junto con todo el mundo civilizado, lloro la muerte de este investigador meritorio por su gran servicio a la ciencia médica y a la humanidad sufriente; el trabajo de su vida le asegura la fama inmortal y el agradecimiento tanto de sus contemporáneos como de las generaciones de la posteridad”.