Autores: Cymerman, P.; Rossi, A.; Touzé, G. y Vila, M. editado por Intercambios Asociación Civil

LA FARMACIA COMO AMBITO DE PREVENCION DEL VIH/SIDA

Jornadas realizadas en A.D.E.F. 
La Farmacia como ámbito de prevención del VIH/SIDA, se desarrolla con la participación de las siguientes entidades representativas de la actividad farmacéutica:

Asociación de empleados de farmacia 
Asociación de Farmacias Mutuales y Sindicales de la República Argentina 
Cámara Argentina de Farmacias 
Colegio Oficial de Farmacéuticos y Bioquímicos de la Capital Federal


¿POR QUE PENSAMOS EN LAS FARMACIAS?

En la Argentina se observa una alarmante curva ascendente de la infección del VIH entre los consumidores de drogas, asociadas al uso compartido del equipo de inyección y las prácticas sexuales sin protección. 
Es así que de los casos de SIDA informados en el país, el 42 % habría contraído el virus por uso inyectable de drogas. Respecto de las características de esta población, el 62 % de los casos registrados corresponde a personas entre 15 y 29 años, lo que indica la temprana edad en que se habría producido la transmisión. También podemos pensar que el número cada vez mayor de mujeres con SIDA se relaciona con que alguna de ellas se inyecta drogas o son parejas sexuales de usuarios de drogas inyectables. 
En la argentina, las sustancias consumidas más frecuentemente por vía inyectable son cocaína, anfetaminas, medicamentos a base de codeína y alcohol.

Un estudio del Hospital Muñiz muestra que entre las personas que realizaron el análisis de la detección del VIH entre 1987 y 1996, 7 de cada 10 usuarios de drogas inyectables tuvieron un resultado positivo al examen.

Velocidad de Crecimiento de Casos de SIDA en Mayores de 13 años

Fuente : Ministerio de salud y Acción Social 
Programa Nacional de Lucha contra 
los Retrovirus del humano y SIDA


Droga como Problema Social

En los fenómenos sociales, tan importante es lo que en realidad pasa, como lo que la gente cree pasa (lo que a veces difiere entre si). Para la gran mayoría de las personas, el problema del uso de drogas se define a partir de una serie de estereotipos (generalizaciones) fundadas en diversos prejuicios sociales, que orientan nuestras actitudes y acciones.

  1. El concepto de "droga": El estereotipo otorga relevancia a algunas sustancias (cocaína, cannabis, opiáceos) en tanto excluye o considera mucho menos relevantes a otras (alcohol, tabaco, psicofármacos). Esta distinción no se funda en el daño social, la nocividad o la dependencia que podrían ocasionar. El concepto de "droga" se asocia a un producto ilícito, "mortalmente dañino", lo que justificaría la prohibición de su uso, no reconociendo que las sustancias permitidas también son drogas y pueden ocasionar iguales o peores trastornos?
  2. El "fetichismo de la sustancia": La "droga" se identifica como un ente mágico, se le asignan poderes y capacidades contaminantes, se la explica como algo externo a la sociedad que amenaza a la población "sana"; este estereotipo justifica la persecución de los supuestos portadores de la enfermedad: los usuarios de drogas ilegales.

Por otro lado, la identificación de la droga como enfermedad ofrece una explicación más tranquilizadora a la sociedad. Los esfuerzos se centran en identificarla, aislarla y destruirla. No hace falta así analizar la complejidad social, sus injusticias, la ausencia de perspectivas y las hipocresías intolerables.

  1. La "droga" como oposición a la sociedad: Este análisis, correcto para los años sesenta, ha perdido vigencia en las décadas subsiguientes. El uso de drogas tiene cada vez más relación con los sectores sociales vinculados al poder y al prestigio social, en tanto que las poblaciones excluidas del sistema productivo, cada vez más la droga se constituye en estrategia de supervivencia.

Por eso, el uso de drogas en la actualidad mal puede entenderse como un acto contestatario; sería más bien, un recurso para enfrentar condiciones de vida muy difíciles.

  1. La imagen del usuario de drogas: En el caso de las sustancias ilegales no se reconocen las diferencias en los patrones de consumo. Esto es, el consumidor – cualquiera sea la dosis, frecuencia y circunstancias del uso – es considerado un adicto y siempre se lo identifica con una personalidad autodestructiva y con una actitud despreocupada respecto de su salud.
  2. La irrupción de la pandemia del SIDA ha puesto de relevancia con mayor claridad los límites de esta imagen, en tanto se han comprobado las modificaciones que muchos usuarios de drogas realizan en sus prácticas de consumo a fin de hacerlas menos riesgosas.

A pesar de que el uso de drogas puede encontrarse en todas las épocas, es recién en los años '60 cuando se lo comienza a considerar un "problema social". Empiezan entonces a ponerse en práctica mecanismos de control institucional que se relacionan con la imagen social del usuario de drogas.


Evolución del Problema Droga en la Argentina

El siguiente cuadro muestra como han cambiado las percepciones generales acerca del problema en un período histórico tan breve. También es clara la asociación entre uso de drogas y SIDA en la última década. Todo ello indica que un determinado problema social puede ser visto de maneras muy diferentes en distintos momentos. Esas diferentes maneras de analizar el problema están presentes en los distintos mensajes preventivos.

Al tratarse de un tema que nos impacta emocionalmente, que nos produce temor, rechazo, angustia, curiosidad, nuestra percepción se tiñe de todos estos elementos y se nos hace difícil pensarlo sin recurrir a los prejuicios. Es así que lo que decimos, lo que sentimos y por ende como actuamos, esta guiado por esas creencias, que están fuertemente impregnadas de prejuicios y estereotipos.

Etapa Construcción Social del Problema "Droga" Imagen social del usuario de drogas Mecanismos de control Social
  Década del '60 El fenómeno drogas aún no está construido como "problema social" No forma parte de la agenda pública "En nuestro país, esto no pasa" Se lo califica como un problema psiquiátrico-toxicológico, de carácter individual.
1968 – Ley 19.567 (1º de estupefacientes): Considera delito el tráfico de drogas pero no la tenencia para consumo personal. No existen campañas preventivas.
Década del '70 Construcción de los estereotipos: "el consumo de drogas como expresión de oposición a la sociedad" y "el concepto de droga" referido a la marihuana y los alucinógenos.
Se asocia "sexo, droga, rock and roll"
El usuario de drogas es considerado "peligroso para la seguridad'
Se lo visualiza como un joven que cuestiona el orden establecido.
Se lo califica como un problema jurídico-penal, de carácter social y político.
1974 - Ley 20.771: Penaliza tanto el tráfico de drogas como la tenencia para consumo personal. Las campañas refuerzan la autoridad de la familia y del estado:
"Sabe usted donde esta su hijo?"
Década del '80 Construcción del estereotipo: "el usuario de drogas como necesariamente autodestructivo".
Consumo de sustancias de producción farmacéutica (ansiolíticos, antitusivos, etc.)
Alta visibilidad social del "problema".
Imagen del usuario de drogas como enfermo, discriminada de la del traficante/delincuente. Se califica al uso de drogas como un problema psico-social y se lo distingue del tráfico
1986 – Acordada de la corte suprema: Declara inconstitucional considerar delito la tenencia de drogas para consumo personal.
Las campañas informan sobre las sustancias, los síntomas y signos del consumo.
Década del '90 Construcción de los estereotipos:
"Droga = SIDA = MUERTE"
"Droga = Cocaína"
Ocupa un lugar de importancia en la agenda pública: "pasaje de país de tránsito a país de consumo"

 

Imagen social del usuario de drogas como "culpable de diseminar el SIDA' Se califica al usuario de drogas como un problema médico-jurídico.
1989 – Ley 23.737 (en vigencia):
Considera delito el tráfico y la tenencia de drogas para consumo personal, pero en este último caso ofrece tratamiento como alternativa a la cárcel.
Las campañas se centran en la peligrosidad de las drogas y en la abstinencia de su consumo.

¿Como se trasmite el HIV?

Cuatro fluidos del organismo tienen una concentración suficiente de virus para transmitirlo:

SANGRE SEMEN SECRECIONES VAGINALES LECHE MATERNA

Por ende se puede transmitir por tres vías:

VIA SANGUINEA VIA SEXUAL VIA VERTICAL
Por transfusiones de sangre no verificada; jeringas, agujas y otros elementos contaminados con sangre infectada. Por relaciones sexuales sin protección, sean éstas anales, vaginales y/u orales La mujer que vive con el virus puede transmitir el VIH a su hijo, durante las gestación , el parto y/o la lactancia

El VIH no se transmite en los contactos cotidianos; ni por besos o caricias, ni por toser o estornudar; por compartir baños públicos, vasos, cubiertos, alimentos, lugares de trabajo, por tomar mate o por picaduras de insectos.

¿COMO SE PREVIENE LA TRASMISIÓN?

VIA SANGUINEA VIA SEXUAL VIA VERTICAL
  • Examinar la sangre para transfusión
  • No compartir jeringas ni equipo de inyección
  • No utilizar elementos que hayan estado en contacto con sangre
  • Respetar las normas de bioseguridad
Utilizar el preservativo en toda relación sexual Se puede tomar medidas durante el embarazo, parto y lactancia, a fin de disminuir la posibilidad de transmisión vertical